– La cúpula de la SGAE detenida, el papel de la China y las revueltas en Grecia.


He participado en el Maneres de Viure de la COMRadio como tertuliano ocasional. Como siempre hemos hablado en torno a las noticias más relevantes de la semana:

Las expresiones de hartazgo de los griegos. ¿Son las revueltas de Grecia el prólogo de lo que puede pasar aquí?

El papel de China como la potencia del siglo XXI y… ¿la decadencia de nuestros valores? La China, civilización milenaria que se ha convertido en el paraíso del Capitalismo.

– La detención de Teddy Bautista y la cúpula de la SGAE y el posible montaje contra Dominique Strauss-Kahn. La Ley Sinde tiene su origen en la presión del Lobby de la SGAE: un acorralamiento a las libertades de los internautas. Por otro lado, los ciudadanos somos culpables a ojos de los perfectos recaudadores privados (SGAE) y, por eso, debemos pagar el canon del pirateo en cada dispositivo de almacenamiento que compremos.

¡El mundo está loco!

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– No podemos ir a la Luna o la decadencia de Occidente.


Reflexionando hoy, tras una conversación con Gemma, me reitero cada vez más en que la situación de la cultura occidental, de Europa al menos, tiende a la decadencia y se desliza rápidamente hacia la mediocridad. Ya le pasó al Imperio Romano…  pero duró en Occidente casi 800 años y 1800 en Oriente.

Caemos en la ñoñería por la situación acomodaticia que tenemos, la falta de transmisión de valores a las generaciones posteriores y por la sustitución de una forma de vivir, basada en la búsqueda de la subsistencia y en la creación de riqueza (léase ideas, proyectos nuevos, empresas, actividades creativas, inventos…), por un concepto de la vida como consumidor.

Nos comportamos como consumidores, pensamos que solo tenemos derechos y que ningún esfuerzo debemos realizar para alcanzarlos. Los derechos nos han llegado por arte de birlibirloque. Deberíamos pensar más en nuestros padres que nos transmitieron la cultura del progreso y de la lucha para conseguir lo que ahora tenemos. Sin embargo, nosotros, la generación del cambio de modelo social, la generación que hemos visto (sufrido) el punto de inflexión de la Sociedad Industrial a la Postindustrial, no hemos sabido mantener lo esencial de nuestros padres y sí todos los beneficios.

Al no ser capaces de transmitir la idea (no podemos transmitir la experiencia) de cómo se consiguen las cosas, nuestros hijos desconocen con qué comparar, no tienen referencias y todo suena a jauja.

Del estilo de vida de hace 40 años al actual hay un abismo cultural, técnico, social y productivo. Los roles que nos hemos encontrado durante 40 ó 50 años han mutado rápidamente. Se quedaron atrás las generaciones anteriores a la nuestra, nosotros nos fuimos adaptando. Nuestro mundo era aquel, en el que nacimos, pero transitamos en un mundo que contextualmente no nos pertenece.

Y sin embargo, no ha habido generación más adaptativa en toda la humanidad que la nuestra, salvo aquellas que han sufrido guerra o desastres. Hemos pasado por dos eras tan impactantes como la industrial y la postindustrial en tan solo 20 años.

Qué niño, adolescente, joven concibe un mundo sin comunicación instantánea, redes de conocimiento conectadas a nivel planetario, posibilidad de plantarse en la China en 24 horas… Ninguno.

Pero… ¿quién fue a la Luna? La generación de nuestros padres. Porque tenían dos cojones. Y nosotros, pobres decadentes, ya no iremos a la Luna, los chinos sí.

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