– Quiero un chollo, por favor


La banalización de los sentimientos se cuela por todos los intersticios de nuestra sociedad. Hartos de ver energúmenos en el Gran Hermano y otras parodias a las que nos tiene acostumbrados nuestra telebasura para consumidores poco inteligentes y demás imbéciles, ahora se unen los aprovechados y chollistas de los sentimientos y que se expresa en esta noticia: La feria del divorcio de París.

Los mercaderes han puesto sus ojos sobre las emociones y plantan las paradas delante del templo: París la ciudad de los enamorados. Ya no importa qué consecuencias pueden sufrir los menores si la dicha (económica) es buena para los mercaderes.

Compren, por favor, un buen servicio de divorcio, las posibilidades que se le abrirán serán inmensas y Usted vagará por el mundo narcotizado/a con nuestras soluciones… pero no llegará a ser feliz, eso sí, poseerá carencias… Al igual que sus hijos… Este es el mensaje subliminal.

.:

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: