El Software libre es muy atractivo, evoca posibilidades y nos abre la imaginación a nuevas
experiencias.
El Software propietario evoca restricciones y rescinde la imaginación, la encasilla.
El Software libre nos obliga a pensar, investigar, ser críticos y abiertos
El Software propietario nos cierra el pensamiento, nos amordaza y manipula.
El Software libre nos permite compartir ideas, explorar nuevas experiencias y trasladarlas a los demás.
El Software propietario nos impone las ideas, nos amansa y adormece.
El Software libre es divertido, profesional, innovador.
El Software propietario es demasiado serio, profesional pero apático y copia lo mejor del software libre.
El Software libre es gratis, fácil y accesible.
El Software propietario es caro o te has de convertir en un pirata.
El Software libre ayuda a explorar nuevos caminos de los que emergen nuevos productos y servicios.
El Software propietario castra y castiga la divergencia de pensamiento.
El Software libre es erótico.
El Software propietario es aburrido.

